El ojo seco es el principal motivo de consulta al oftalmólogo. También llamado síndrome de ojo seco (SOS) es un trastorno que afecta a más de cinco millones de españoles. Entre otros muchos factores el aire acondicionado, la contaminación y las pantallas digitales ralentizan el parpadeo produciendo irritación, fatiga ocular, sequedad y sensación de quemazón.
Este síndrome, puede sufrirlo cualquier persona, pero es más común en mujeres entre 40 y 50 años.
El ojo seco es «Una enfermedad de las lágrimas y de la superficie ocular, que provoca síntomas de incomodidad, alteración de la visión e inestabilidad en la película lagrimal, con posible daño de la superficie del ojo».
Los pacientes con síndrome del ojo seco también presentan problemas para leer, sensación de arenilla y sensibilidad a la luz, lo que tiene una repercusión importante en la calidad de vida. «dificulta muchas veces la realización de actividades cotidianas y puede provocar una disminución de la productividad laboral así como estrés».
Factores de riesgo
El ojo seco puede ser una molestia leve que se resuelve con dosis de lubricación o convertirse en una verdadera pesadilla. La clave está en mantener a raya los factores de riesgo:
- Edad avanzada.
- Déficit vitamínico
- Intervenciones, como la cirugía refractiva o de cataratas.
- Uso de lentillas.
- Embarazo.
- Alergias.
- Exposición al sol.
- Tabaco.
- Tratamientos como la quimioterapia.
- La falta de parpadeo ante las pantallas.
- Aire acondicionado y contaminación.
La lectura excesiva también se asocia a una mayor prevalencia del SOS, principalmente cuando se hace frente al ordenador. Inconscientemente uno está atento frente a la pantalla y parpadea menos, entonces el ojo se reseca más por ese motivo». También pueden influir la disminución hormonal en la menopausia, la exposición a ambientes adversos, medicamentos como los antihistamínicos, los diuréticos y los antidepresivos, enfermedades como la diabetes mellitus y el déficit de vitamina A.
Algunas recomendaciones
A pesar de que los ojos pueden irritarse por el viento más inofensivo, hay muchas alternativas para sobrellevar esta enfermedad.
- Poner humidificadores en casa.
- Llevar siempre gafas de sol, para protegerse tanto de la luz como del viento.
- Hacer pausas cuando se trabaja frente a un ordenador: paros de cinco minutos después de cada hora laboral y parpadear a menudo.
- Evitar sitios con aire acondicionado.
Si no es posible, ubicarse lejos del foco Dirigir el aire acondicionado del coche hacia el cuerpo y no hacia la cara evitar, en lo posible, los lugares donde se concentre la contaminación.